domingo, 18 de septiembre de 2011

No quedan días de verano...

Recién terminado este medio-verano que hemos tenido en Coruña me parece un buen momento para daros unas recomendaciones. Son recomendaciones personales, lo que yo hago, ok?  ;)

Lo primero es despedirse de los bártulos playeros, entre ellos las cremas de sol. En la mayoría de ellas veréis el símbolo 12M dentro del dibujo de un tarro con la tapa abierta. Como la mayoría sabréis, este es un indicativo del tiempo que podéis usar el producto. En concreto, nos dice el tiempo que el fabricante garantiza el perfecto estado de, en este caso, las cremas de sol. ¿Quiere decir, entonces, que para el próximo verano ya no se puede usar? Sí y no. Os debería decir algo como "a los doce meses de haber abierto el bote no lo uséis más!", pero yo no opino así.




Mi recomendación personal es que si habéis abierto el bote este mismo año, en junio, por ejemplo, podéis guardarlo para el próximo verano cumpliendo las siguientes precauciones:

Antes de volver a usar la crema, agitadla, por si el producto se ha separado en fases (os daréis cuenta de ello si suelta como un líquido o un aceite, eso no significa que esté estropeado, simplemente que los componentes se han separado, como les ocurre a los bifásicos), después aplicárosla en una zona pequeña de la piel sin ir a la playa, para aseguraros de que no os produce ninguna reacción. Si todo va bien se puede usar un verano más. Al fin y al cabo, si estrenamos una crema de sol en junio de 2011 y la aprovechamos hasta septiembre de 2012 la hemos usado 15 meses, así que no nos excedemos tanto en el periodo de uso recomendado.

Por último os diré que si habéis estirado el uso dos veranos seguidos, tiradla, una cosa es aprovechar bien las cosas y otra muy distinta es arriesgarse a tener sarpullidos o a quemarse con el sol porque el producto ya haya perdido sus propiedades.


Llegado este momento, ¿se tiran a la basura? Bien, aquí meto baza yo con mi discurso medioambiental para deciros que no es lo que se debe hacer. Las cremas (y los cosméticos en general) contienen elementos con gran capacidad de contaminación, sobre todo en cuanto al agua, debido a los aceites y otros componentes minerales que contienen. Hoy en día en Coruña se supone que la basura se separa, llega al vertedero de Nostián y se entierra de manera controlada, pero no es el mejor final para este tipo de productos. Lo mejor es llevarlo al punto SIGRE o al punto limpio. Y me diréis "ya está la fliapada esta diciéndonos que nos vayamos a recorrer media ciudad hasta el punto limpio de marras, y ¿dónde está el punto SIGRE?" Bien, hay una fácil solución para ambos lugares.



El Punto SIGRE es una especie de papelera que hay en cualquier farmacia, lo podéis tirar allí. Os pongo una foto a la derecha.

Punto limpio: existe en Coruña un Punto Limpio Móvil; viene siendo un camión donde llevar los productos destinados al punto limpio normal, pero que tiene una ruta para acercarse a los barrios. En la foto de abajo tenéis el camión con nuestro ex-alcalde echando un vistazo.

En el siguiente link, al final de la página, podéis ver el itinerario de las próximas semanas.:


PUNTO LIMPIO MOVIL



























En próximas entradas os iremos dando consejos sobre cómo cuidaros la piel y pelo en esta época del año.


Un besote a tod@s!


Lau Potis.


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