sábado, 8 de octubre de 2011

Cuidado de brochas

En la última entrada os comenté cómo limpiar las brochas de maquillaje, así que ahora continuo con otros cuidados.

Brush Guard

En los vídeos de la última entrada se os habla de las Brush Guard (las podéis comprar maquillalia en el siguiente link: Brush Guards.)  La ventaja que tiene maquillalia frente a Coastal Scents es que envían desde España, así que no corréis riesgos con las aduanas.

A lo que iba: las fundas yo las uso también para guardarlas y que no se estropeen los pelos. ¿Os fijasteis en el precio? Un poco caras para lo que son, ¿no? También podéis comprar en ferreterías fundas extensibles para cables, que son muy parecidas. Se venden por metro y salen mucho más baratas, lo malo es que no son tan rígidas, así que no se sostienen solas para secarlas como hace Isasaweis, pero sirven para guardarlas en un cajón todas revueltas o para llevarlas en un neceser de viaje. Cuando cortéis a la medida que queráis acordaros de quemar los extremos con un mechero para que no se deshilachen.



Cómo hacerlas más suaves

Una vez limpias y como tratamiento ocasional se les puede aplicar acondicionador o mascarillas para cuidar el pelo de las que son naturales. Cuando me lo dijeron a mí me pareció un poco raro, pero si lo pensáis bien, al ser de pelo natural, ¿por qué no cuidarlas como nuestro propio pelo? Después de todo el pelo de las brochas no crece, si se estropea no podemos esperar a que crezca más como cuando nos hacemos algún desastre en nuestro pelo.



En esta foto tenéis mis brochitas Zoeva en pleno tratamiento con acondicionador. Por si alguna no lo sabe, aunque en las instrucciones de uso de una mascarilla o un acondicionador ponga que se aplique, por ejemplo, 15 min, si se tiene más tiempo es mejor. En este caso estuvieron una hora antes de aclararlas bien con agua y dejarlas a secar.






Después de haberlas dejado así me di cuenta de que la toalla iba a absorber parte del producto y que debería haberlas dejado de la siguiente manera (muy buena también para dejarlas secar)




He comprobado que, en efecto, están algo más suaves. En mi caso, la brochita pequeña que tenéis en la foto de arriba del todo en primer plano empezaba a rascar un poquito, al usarla para hacerme la raya del ojo con la punta se nota más. Ahora está como el primer día.

Hasta aquí con la limpieza y cuidado de las brochas, hasta la próxima entrada!

Besotes a tod@s!

Lau Potis

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